Un pedacito de cielo quedó entre nosotros

Un pedacito de cielo quedó entre nosotros

El pasado domingo 29 de septiembre tuvimos la visita en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, de María Teresa Badano y Chicca Coriasco,  la mamá y mejor amiga de la Beata Chiara Luce Badano.

La actividad se realizó en la Basílica Inmaculada Concepción, el principal templo de la ciudad, donde tal vez por cuestiones premonitorias, cuando se hicieran importantes refacciones en el año 2013, monseñor Jorge Lozano, quien fuera obispo diocesano, junto al P. Jorge Almeida, decidieron que en las pinturas a efectuarse en las cúpulas, se plasmara en sus paredes, la santidad de nuestro tiempo.

Raúl González, restaurador y pintor oriundo de la ciudad de Paraná, es el autor de las pinturas, en la Basílica Inmaculada, y también quien realizara otros trabajos similares, en otros templos de la provincia de Entre Ríos.

Entre los santos y beatos elegidos se destaca en la cúpula de la capilla lateral derecha la imagen de la joven italiana Chiara Luce (1971-1990) quien, en la brevedad de su existencia, nos regalara un manantial de luz y nos dejara un eterno mensaje de esperanza.

El día 25 de septiembre de 2010, cuando Chiara Luce fuera beatificada, el papa Benedicto XVI decía ante una audiencia de más de diez mil miembros del Movimiento de los Focolares, que los jóvenes “pueden encontrar en Chiara un ejemplo de coherencia cristiana y un motivo para alabar a Dios, porque su amor es más fuerte que el mal y que la muerte. . .”

Durante cerca de dos horas, las visitas y especialmente Teresa Badano brindaron su testimonio con una coherencia increíble y una claridad en sus palabras que hizo que todos los presentes siguieran su exposición, más que con la razón, desde el corazón, que sabe e intuye lo trascendente.

También, Teresa y Chicca pudieron escuchar la canción Chiara Luce brilla, interpretada por su autora, Mariela Zappa, junto a otras personas de un ministerio de música. Al decir de quien la escribiera, nunca pensó que tendría la oportunidad de cantarla para la mamá y la amiga de Chiara.

Al finalizar, jóvenes del Movimiento entregaron una ampliación fotográfica de la pintura, donde se destaca la imagen que representa a Chiara Luce. Su mamá, con una mirada atenta y una expresión que reflejaba dulzura y cariño, comentó que ese regalo sería agregado al lugar de su casa donde guarda los recuerdos más preciados de su hija.

Así, de esta manera, finalizaba el recorrido de este viaje iniciado en Italia y que tuviera como destino varias localidades de la Argentina, donde María Teresa y Chicca fueron dejando y transmitiendo un mensaje que nos hace descubrir que la santidad desde abajo, desde lo sencillo, es posible.

En la brevedad de una existencia que no llegara a cumplir los diecinueve años de vida seguimos encontrando una fuente de Luz, para descubrir la presencia de Dios, y desde la Fe, tener una visión de la eternidad.

Seguramente que nosotros ya no somos los mismos después de este encuentro con María Teresa y Chicca. Y nos quedan grabadas en nuestros oídos las palabras pronunciadas por una persona presente: “Por unos momentos, pareció que la tierra y el cielo se unieron”.

Fotos: Néstor Ojeda

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  1. Un pedacito de Cielo! Gracias por renovar el deseo de Santidad!

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