Algunos consejos para comer fruta

Algunos consejos para comer fruta

Rica en agua, minerales, vitaminas y fibra estamos en un momento del año en que puede ayudar a hidratar nuestro cuerpo.

Si en todo momento del año las frutas son perfectas para proveernos de una parte de hidratos de carbono, de vitaminas, minerales, fitoquímicos, fibra y agua orgánica, en el verano su consumo se vuelve ideal puesto que el agua es el componente mayoritario de la fruta, en una proporción que va del 80 al 90%. Además, no se trata de cualquier tipo de agua, sino de agua orgánica, es decir, agua limpia y repleta de oligoelementos y sustancias nutritivas orgánicas que limpian nuestro organismo y nos proporcionan algunos de los elementos necesarios para mantenernos saludables, jóvenes y fuertes.

La riqueza de este alimento se debe en su mayoría a su composición, dado que además de agua, contiene una gran cantidad de vitaminas, una parte importante de minerales, como calcio, potasio y fósforo, entre otros, así como fibra alimentaria cuya proporción dependerá del tipo de fruta de la que se trate.

Se suele comer la fruta después de las comidas y, por cierto, es una opción más sana y natural que otros postres, más elaborados que pueden llevar más azúcar, grasas en exceso y calorías. El problema de tomarla después de comer, es que se pueden perder muchos de los nutrientes que pueden aportar, dado que estos se pierden en el proceso digestivo porque van junto con la comida. Además, la fruta puede incluso fermentar porque el proceso digestivo se puede ralentizar precisamente por este motivo. Es la razón por la que a algunas personas les sienta mal comer la fruta después de comer, y prefieren comerla entre las comidas, con el estómago vacío o no tan lleno de comida, o incluso una media hora antes.

Es una buena opción la de comer fruta a mitad de mañana o a media tarde, cuando el estómago está vacío, y así evitar que la digestión se vuelva más lenta o que la fruta fermente en el intestino con el resto de la comida, preferentemente cuando se está en actividad, para evitar que la fructosa, un tipo de glucosa que el organismo convierte en energía, y si esa energía no se gasta se puede acumular y, a la larga, convertir en grasa. Por eso, es más conveniente tomarla en las horas centrales del día.

Comenzar el día con fruta es una muy buena idea, incluyendo alguna pieza en el desayuno, ya que es una estupenda forma de cargar pilas para toda la jornada. Durante la mañana el metabolismo va más rápido y el cuerpo podrá quemar antes las calorías que aporta y asimilar mejor la fructosa que contiene.

Es recomendable consumir unas tres piezas o raciones de fruta al día. Los principales organismos de la salud aconsejan comer abundante fruta y verdura para disfrutar de salud, energía, longevidad y prevenir enfermedades como el cáncer. Si la verdura se puede acompañar con cualquier plato y a cualquier hora del día sin ningún problema, hemos visto que la fruta conviene comerla preferentemente sola y con una distancia de una hora de la ingesta de otros alimentos, para digerirla rápidamente. Si la consumimos combinada con otro alimento (sobre todo a los postres), permanecerá demasiado rato en el estómago ya que los otros alimentos necesitan mayor tiempo de digestión. Todo ello hará que fermente y se pudra. Además, la fruta con la leche no es una buena mezcla.

Si vamos a consumir fruta corriente del supermercado mejor pelarla, aún a riesgo de perder nutrientes, porque la mayoría de los productos químicos con lo que ha sido tratada se quedarán en la piel (y parte penetrará al interior). Pero si consumimos fruta ecológica es mejor no quitar la piel, ya que esta lleva la mayor parte de vitaminas y minerales.

Si vamos a comer la fruta cocida, entonces trata de mantenerla muy poco tiempo y con fuego muy lento, ya que las vitaminas resisten mal el calor (este principio se aplica a cualquier vegetal).

Es mejor evitar el consumo excesivo de frutas ácidas, sobre todo por la tarde y la noche. La mejor hora para comer una naranja o un kiwi, por ejemplo, es por la mañana, y sin acompañar de ningún otro alimento. Si comieran más de una fruta, es preferible que tengan el mismo grado de acidez, es decir, o todas ácidas o todas dulces, y no las mezcles.

Para disfrutar de todas las propiedades de una pieza de fruta, lo mejor es comerla madura, recién cortada, entera y nunca al cabo de un rato de haberla troceado, pues la oxidación habrá hecho que se pierdan la mayor parte de sus propiedades.

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