¡Y fue hazaña nomás!

¡Y fue hazaña nomás!

Lanús dio vuelta la serie de manera increíble, derrotó a River 4 a 2 y se clasificó por primera vez a la final de la Copa Libertadores.

En este mismo espacio, una semana atrás, hablábamos de la obsesión que significa la Copa Libertadores para River y del momento histórico que está viviendo Lanús que, después de caer 1 a 0 en la ida, tenía que ir por la hazaña en su estadio.

Y si bien siempre hay una sorpresa esperando en el fútbol, ni el más optimista de los hinchas granates hubiera pensado que ésta tendría los condimentos de anoche. El asombro no pasa por el rendimiento del equipo del sur del Gran Buenos Aires, porque desde hace años viene dando sobradas muestras de la calidad de sus futbolistas y, sobre todo, del trabajo a conciencia y a largo plazo que ha elegido la dirigencia. La extrañeza de lo ocurrido en el estadio La Fortaleza es la manera como se dio esa ansiada hazaña que pone a este plantel en un pedestal para los simpatizantes de Lanús.

No solo River había obtenido una mínima ventaja en el Monumental sino que en pocos minutos ya había sacado una ventaja de dos goles más gracias a los tantos de  Ignacio Scocco, de penal, y Gonzalo Montiel. Esta situación obligaba a Lanús a convertir cuatro goles… algo difícil de imaginar, más cuando prácticamente quedaba solamente un tiempo.

Sin embargo, el inoxidable José Sand entiende que sus goles siempre son importantes, más si los convierte en estas instancias y en momentos cruciales. A segundos de finalizar la primera etapa anotó el descuento y antes que se cumpliera el minuto de juego del complemento puso el empate. Ahora sí, la inyección anímica estaba por las nubes, la gente volvía a creer y River comenzaba a marearse en un mar granate por demás agitado.

Y Lanús fue por todo. Otra vez Sand como protagonista, esta vez gestando la jugada del tercer gol que convirtió el otro ídolo Lautaro Acosta, cuando recién iban 15 minutos. Y entonces llegó la gran polémica de la noche. No por la duda del claro penal cometido por Montiel con un agarrón sobre Pasquini, sino porque el cobro de la pena máxima se produjo mediante la utilización del VAR (Asistencia Arbitral por Video, en sus siglas en inglés), algo que no sucedió en otro claro penal en el primer tiempo a favor de River.

No obstante, y más allá de este episodio que resultó decisivo, nada le quita méritos a este Lanús histórico y responsabilidades a un River que dejó escapar de manera increíble una chance más de jugar una nueva final de la Copa Libertadores.

El protagonista será Lanús. Y es fruto de su talento y entrega actuales, pero también de un trabajo que viene desde hace mucho tiempo. Allá por 2007 el equipo del sur conseguía su primer título local de la mano de Ramón Cabrero. Casualmente, el ex DT falleció esta madrugada, mientras se recuperaba de un ACV. Él fue uno de los grandes pilares del resurgimiento del conjunto granate, institucional y deportivamente. En aquel plantel estaban precisamente José Sand y Lautaro Acosta, dos pilares en los que se apoya el sueño de campeón de américa.

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