Un equipo lleno de dudas

Un equipo lleno de dudas

Argentina igualó 1 a 1 con Venezuela en el Monumental y permanece en posición de repechaje para clasificar al Mundial. Todo se resolverá en las últimas dos fechas, dentro de un mes.

Argentina no pudo superar de local al último de la tabla en las Eliminatorias y puso en riesgo su clasificación al Mundial. En realidad, las dudas sobre la obtención del pasaje a Rusia están presentes desde hace tiempo, cuando los “sabios” que comandan los destinos del fútbol argentino comenzaron con los golpes de timón, tan intempestivos como incomprensibles e inoportunos.

En esta fecha doble de Eliminatorias debutó el tercer entrenador de la Selección dentro del mismo certamen. Sí, Jorge Sampaoli ocupa el puesto de Gerardo Martino, quien dirigió al equipo en las primeras seis fechas en el camino al Mundial, y el de Edgardo Bauza, quien lo hizo en ocho ocasiones. Todos con ideas diferentes, aunque haya alguna similitud entre el Tata y el actual DT. Una variación en la conducción nunca vista en la historia del seleccionado.

No obstante, son múltiples los factores que inciden en este presente del combinado albiceleste, aunque el principal es esa falta de un proyecto serio que, si bien ahora pareciera estar naciendo, las urgencias por conseguir un lugar en Rusia encienden una luz de un rojo intenso.

Y una de las razones de este flaco y angustiante presente también recae en las individualidades. Las figuras que se destacan en Europa, en la Selección no brillan. Apenas de a rato lucen su mejor fútbol, pero luego se apagan y pasan desapercibidas, sin demostrar la mínima reacción anímica ante la adversidad. Hubo cambios de jugadores, es verdad. Pero quienes llegaron para renovar, ¿están a la altura de las exigencias? ¿Hay un componente psicológico que pesa en aquellos que han perdido tres finales consecutivas, que cuando juegan con la presión de tener que ganar no logran superar la prueba?

La Messi-dependencia es real, y sin dudas aquí también juega una presión que ni el mejor del mundo está logrando superar cuando se viste de Argentina. Las imágenes que reflejan su soledad ante la marca de los adversarios se viralizan con la velocidad con la que Ángel Di María llega al fondo y… se lesiona. ¿Cuántas veces el físico le ha jugado una mala pasada a este enorme jugador que se ha perdido todas las instancias decisivas?

Caerle a Sampaoli por lo hecho en dos partidos no suena justo. De hecho el planteo inicial, con el que Argentina generó cinco opciones de gol clarísimas en la primera mitad, era el que todos esperaban para arremeter al que a priori se mostraba como un rival inferior. Si se hubiesen concretado un par de esas situaciones hoy se estaría hablando, seguramente, de una Selección encaminada hacia Rusia.

Estas Eliminatorias son así. Quien marcha segundo (Uruguay) convive entre la seguridad de la clasificación y las dudas de lograr el objetivo, de la misma manera que quien marcha ¡sexto! Sí, Chile tiene 23 puntos y los charrúas 27, con seis por disputarse. La irregularidad de estos equipos, salvo Brasil que es líder y ya tiene su lugar en Rusia, es una invitación a pensar que todo puede pasar.

La selección no vivía esta situación desde la clasificación para Sudáfrica 2010. En aquella ocasión, un agónico gol de Martín Palermo contra Perú salvó el pellejo del propio Diego Maradona una fecha antes del final.

Argentina tendrá una durísima prueba el 5 de octubre, coincidentemente con Perú, que ganó 10 de los últimos 12 puntos en juego. Y luego cerrará su participación en la altura de Quito, frente a Ecuador. Pero el resto tampoco la tendrá sencillo y serán días de mucho nerviosismo y presión.

Y así como en la discusión futbolera muchas veces se escucha la respuesta “y…pero merecimos ganar”, aquí también vale la pregunta: “¿Argentina merece ir al Mundial?”.

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