Triunfo agónico de Chile

Triunfo agónico de Chile

Costó, pero al final la Roja pudo con Ecuador. Fue 2 a 1, pero pudo ser una victoria con amplio margen. Vuelve a aparecer el fantasma de la poca contundencia ofensiva.

Ocurre a menudo en el fútbol, al punto que es casi una ley: cuando desperdicias goles, quien la mete en el arco es el adversario. Es lo que sucedió anoche en el partido que Chile ganaba merecidamente ante Ecuador. El estadio Monumental de Santiago, repleto de hinchas de la Roja, alentaba un equipo que dominaba el partido con una ventaja de 1 a 0 desde el primer tiempo. Chile dominaba la cancha, Ecuador poco podía hacer, pero el resultado no reflejaba el esfuerzo. En la segunda mitad, Ecuador se animó a más, controlando más el balón. Chile utilizaba más el contragolpe, pero una y otra vez desperdiciaba ocasiones.

Hasta que, a 8 minutos del final, Ecuador alcanzó el empate. Eso dejaría a Chile fuera del Mundial de Rusia. Los rojos reaccionaron afortunadamente a tiempo y en un puñado de minutos Alexis Sánchez pudo empujar en la valla ecuatoriana la pelota del 2 a 1.

Chile ha construido un equipo sólido, que cuenta con varias individualidades de alto nivel: el arquero Bravo juega en el Manchester City y viene de ser segundo guardameta en el Barcelona. Arturo Vidal y Alexis Sánchez, son ídolos en Europa, Gary Medel juega en Turquía a los 30 años luego de haber sido defensa en el Inter de Milán, es decir en el país de los defensas excelsos. Dispone de otros jugadores de muy buen nivel, pero discontinuos en el rendimiento. Y por sobre todas las cosas, tiene un problema serio a la hora de definir. El armado de su jugada ofensiva carece de eficacia, no suele incluir en ello el remate desde la media distancia y a veces insiste con un módulo previsible: el desborde por los costados y el centro. A veces la creatividad de Sánchez no logra encontrar compañeros a la altura.

También hay pecados por temperamento infantil de sus jugadores, que generan un costo para todos los demás. Anoche una tontería de Vidal, mereció la amarilla, lo que lo deja fuera del partido final de las clasificaciones, contra nada menos que Brasil. De los últimos nueve puntos jugados, Chile obtuvo 3. Podría cómodamente haberse asegurado la clasificación consiguiendo 7, pero fue asombrosamente derrotado por Paraguay, y de local. Perdió por diferencia mínima contra Bolivia, un equipo muy por debajo de la Roja. Pero lo que pasó, pasó. El último turno será sufrido y habrá que dejarlo todo en la cancha, y con la calculadora en la mano. Así es el fútbol.

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