Iván Duque asume hoy como presidente de Colombia

Iván Duque asume hoy como presidente de Colombia

Proceso de paz, reformas en el área previsional, del sistema de salud y tributaria, gobernabilidad son algunos de los puntos de la agenda presidencial.

Esta tarde Iván Duque asume los poderes como presidente de Colombia. El mandatario ha afirmado que los ejes de su campaña serán también los de su gestión: la austeridad, la equidad, la legalidad y el emprendimiento.

Antes de la ceremonia que comenzará a las 15,00 horas locales, Duque tendrá reuniones bilaterales, entre ellas con el presidente de México, Enrique Peña Nieto; la enviada de los Estados Unidos, la embajadora ante la ONU Nikki Haley; el presidente de Guatemala, Jimmy Morales; el canciller de Brasil, Aloysio Nunes Ferreira; el ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, Carlos Alfredo Castañeda; y el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa.

No son pocos los desafíos del nuevo Gobierno que desde mañana deberá afrontar varios de los nudos de gestión. Ante todo, está el tema de la pacificación del país: en las regiones más alejadas, sigue la matanza de líderes a manos de bandas criminales integradas también por ex guerrilleros disidentes de las FARC. En Cuba siguen las negociaciones de paz con el ELN y están muy expectantes respecto del acuerdo de paz con la ex guerrilla de las FARC. Un primer objetivo sería conseguir una tregua militar estable. Para ello es necesario concentrar a los milicianos que deben cesar las actividades criminales que financian el grupo y contar con veedores de mutua confianza. Desandar el camino recorrido en materia de paz, expone el flanco a la continuidad de un conflicto que debería, en cambio, poderse desactivar cuanto antes. Duque tiene previsto llevar al Congreso, dos proyectos que apuntan a no permitir que el narcotráfico sea tipificado como conexo con el delito político y que los congresistas del partido FARC que sean condenados por delitos de lesa humanidad, por la justicia transicional de paz, abandonen el Capitolio y vayan a purgar sus penas. El nuevo gobierno deberá implementar normas en materia agraria, un punto clave del acuerdo de paz, y el desarrollo en terreno de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial. No será una tarea fácil, pues

El mandatario no cuenta con mayoría en un Congreso políticamente fragmentado. El flamante presidente deberá garantizar la gobernabilidad. Su partido, el Centro Democrático, dispone de 19 bancas en el Congreso, a las que se unirán los 14 legisladores del Partido Conservador. Pero en otros sectores no es claro si apoyarán o no el nuevo Ejecutivo. Hay posturas a favor y en contra.

En materia económica aparecen importantes desafíos. Hace falta reformar el sistema previsional, por el envejecimiento de la población. E sistema público registra un déficit importante. Un tercio del ingreso fiscal del Ejecutivo sirve para cubrir el gasto en jubilaciones. ¿Habrá modo de que sea autosustentable? Duque apunta a la formalización del trabajo para incrementar los aportantes.

Un segundo desafío económico es el de reformar el sistema tributario para reducir la evasión de impuestos y por tanto mejorar la financiación del gasto público que, además, debe ser reducido. Antes de fin de este año Duque se propone presentar al Congreso una reforma tributaria para simplificar el sistema e “incentivar a las pequeñas, medianas y grandes empresas que son las que generan empleo”. Para mejorar la recaudación deberá, además, eliminar exenciones tributarias, particularmente en las zonas francas.

El Ejecutivo debe por ley cumplir la regla fiscal, que determina el límite anual para el gasto estructural del país. En 2018, el Gobierno tiene permitido un déficit fiscal de 3,1%. La baja del precio del petróleo ha afectado los ingresos públicos y ello se repercute sobre la calificación del país y las inversiones externas.

Otro desafío lo constituye el sistema de salud. En el sistema actual hay 22,6 millones de afiliados en el régimen subsidiado y 21,4 millones en el régimen contributivo. Duque ha dicho que “eso afecta la sostenibilidad financiera”, por lo cual este será uno de sus principales retos: equilibrar la balanza entre los dos tipos de regímenes.

La llegada de un millón de venezolanos en algo más de un año y medio supone otro frente para el gobierno que deberá regularizar tantos migrantes. El espíritu solidario está fuera de discusión. Hay millones de colombianos que por la guerra en el pasado migraron a Venezuela. Sin embargo, habrá que manejar todas las repercusiones sociales de este flujo migratorio.

Finalmente, los cambios económicos que Duque quiere impulsar, deberían poderse reflejar en la gran brecha de la desigualdad, entre las más alta de América latina y de la OCDE de la que el país es miembro. No es solo cuestión de equilibrio entre ingresos y gastos. Una buena economía supone también mejorar la calidad de vida de todos, porque supone incrementar bienes comunes y no los intereses de pocos.

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