El huracán María dejó una secuela de destrucción en Puerto Rico

El huracán María dejó una secuela de destrucción en Puerto Rico

Gran parte de la infraestructura eléctrica quedó destruida. Los muertos son 16, decenas de miles los evacuados.

El Gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, recorre sin pausa la pequeña isla donde viven 3,6 millones de habitantes para constatar los daños provocados por el gigantesco huracán María. Para el gobernador es la “peor catástrofe de la historia contemporánea” de Puerto Rico. El primer balance arroja 16 muertos, zonas inundadas y más de 70 mil evacuados, también porque el lago de Guajataca podría inundar las cercanías, debido a los daños sufridos por la represa que detiene sus aguas.

La gran parte de la infraestructura eléctrica destruida, interrumpiendo las comunicaciones, al tiempo que muchas rutas han quedado cortadas. La mitad de la población está sin agua corriente. En Toa Baja 2 mil personas tuvieron que ser rescatadas por helicópteros de los techos de sus casas inundadas.

Rosselló estima en decenas de millones de dólares los daños sufridos por este pequeño estado asociado que es parte de los Estados Unidos, pero no lo integra territorialmente. Y será probablemente desde Washington que llegará (ya sucede) la ayuda para socorrer Puerto Rico, junto con la solidaridad internacional. La mitad de la población vive en la pobreza y, desde hace meses, su gobernador lucha para resolver el problema de la deuda que lo ahoga: 73.000 millones de dólares, sin contar la deuda de los fondos impago de pensiones. Una deuda a todas luces impagable.

Pero hoy la emergencia es afrontar los destrozos de un huracán que en todo el Caribe ha provocado 50 muertos. Varios artistas de origen portorriqueño están llevando a cabo iniciativas. La estrella del pop y del cine Jennifer López ha donado 1 millón de dólares. Luis Fonzi, que filmó en la isla el video de su reguetón “Despacito”, Ricky Martin, Nicky Jam, Marc Anthony, Bad Bunny está reuniendo fondos para que María no se lleve de esta isla también la esperanza.

Deja un comentario

No publicaremos tu direcci贸n de correo.