El hilo no siempre debe cortarse por lo más delgado

El hilo no siempre debe cortarse por lo más delgado

Una mirada sobre la reforma previsional.

Que al grueso de los jubilados se le hace muy difícil llegar a fin de mes no es una novedad. Que el sistema previsional en la República Argentina, al igual que ocurre en otros países, es deficitario y obliga al Gobierno nacional a “darle a la máquina de hacer billetes” o endeudarse para pagar las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, tampoco es una novedad. Lo que sí resulta “novedoso” es que el Poder Ejecutivo tome la decisión de paliar ese déficit recortando los ingresos de un sector de la sociedad que más necesidades y problemas económicos atraviesan como lo son: jubilados, pensionados, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y ex combatientes de Malvinas.

Aquí no se trata de estar a favor o en contra del Gobierno de Mauricio Macri. Ser kirchnerista o antikirchnerista. Se trata de políticas de Estado. La ley sancionada por el Congreso de la Nación, indudablemente, perjudica a los jubilados.

REFLa vieja ley de movilidad ajustaba los haberes de jubilados y pensionados, las Asignaciones Universales por Hijo (AUH) y las asignaciones familiares dos veces al año, según una fórmula que combinaba la evolución de la recaudación con un índice salarial en partes iguales. El nuevo cálculo actualiza esos pagos de manera trimestral, de acuerdo a la inflación (70%) y los salarios (30%).

Desde el Gobierno sostienen que no se les va a quitar un peso de sus haberes y eso es parcialmente verdad. Lo que no dicen es que la nueva fórmula disminuye los porcentajes de aumentos vigentes hasta a la aprobación de la reforma jubilatoria.

Incluso, el pago del “famoso” bono matiza la menor actualización de una franja de los beneficiarios, pero no compensa del todo la diferencia entre una y otra fórmula.

Veamos algunos números: Tomando como referencia una jubilación de $10.000; en el mes de marzo del año 2018, antes de aprobarse la reforma jubilatoria y de acuerdo a los porcentajes de aumentos vigentes, el haber ascendía a $11.450. Sin embargo, con la nueva fórmula la jubilación llegará a $10.570. La diferencia es de $880. Aquí, por única vez, el Presidente Mauricio Macri entregará, de acuerdo al decreto firmado, un bono que oscilará entre los $400 y los $700, según los ingresos de cada jubilado.

No obstante ello, el bono extraordinario no solucionará este problema ya que los abuelos, según estimaciones del propio Gobierno, deberán aguardar que transcurra todo el año 2018 para que los aumentos (fórmula nueva y vieja) se equiparen.

REF2Por ejemplo, en septiembre del año 2018, (continuamos basándonos en una jubilación de $10.000) el aumento vigente antes de la sanción de ley llevaba el haber previsional a $12.423, mientras que la nueva fórmula: $11.664. Estamos hablando de más de $750 de diferencia.

Recién finalizando el año 2018 (diciembre) los aumentos percibidos, en base a las dos fórmulas, se equipararán. Pero no es un detalle menor que los jubilados deberán afrontar los incrementos de los servicios cobrando menos haberes de lo que tenían previsto.

Los fanatismos políticos no deben ganarnos a la hora de debatir temas tan importantes y trascendentes como lo es el sistema previsional en nuestro país. No importa si la Ley la propone el oficialismo o la oposición, lo que debe primar es el análisis y la reflexión sobre si el proyecto perjudica o beneficia a los que menos tienen.

Justamente, la falta de diálogo y reflexión fue lo que no permitió que los legisladores encuentren otras alternativas para que el Ejecutivo nacional recaude lo que necesita tocando otros intereses y evitando dañar a los sectores más vulnerables de la sociedad.

Fuentes: ANSES. Fórmula actual, estimaciones de la Consultora ECO GO. Fórmula nueva, estimaciones del Ministerio de Hacienda.

  1. Patricia Santoianni 22 diciembre, 2017, 16:42

    Me gustó el enfoque del artículo porque justamente lo que está faltando en estos días es objetividad en el presentar claramente el estado de las cosas ( y no sólo en referencia a las recientes leyes aprobadas). Cuando prima precisamente el sentido común y la honestidad en el análisis de los hechos, cada uno, en conciencia, está en grado de sacar sus propias conclusiones.

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  2. Acuerdo con la objetividad de la nota y el don de la mirada desde la perspectiva de un joven comprometido en nuestro país.
    Sumo desde la mirada de una mujer comprometida con el bien común desde sus 20 años, que la actitud intersubjetiva ya sea pública, invisible o solapada, ante un conflicto social no resuelto cuya complejidad se acrecentaba, fue y es, hasta que decidamos asumirlo como ciudadanos y dirigentes ‘ cortar el hilo por lo más delgado’
    Nos lo dice muy claramente tener un territorio que puede dar el pan y trabajo a todos sus habitantes y crecen los indices de pobreza, la desocupación, continúan expropiando nuestras riquezas empresas que realizan sus negocios, con facilidades otorgadas por los últimos gobiernos democráticos, que no tienen nuestras PYMES ….y continúan dilapidando nuestros recursos naturales.

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