El gobierno evita hablar de salarios y el acuerdo con los gremios está cada vez más lejos

El gobierno evita hablar de salarios y el acuerdo con los gremios está cada vez más lejos

No avanza la paritaria docente en la provincia de Buenos Aires.

Transcurridas las dos primeras semanas desde el comienzo del ciclo lectivo 2018 la relación entre el gobierno de María Eugenia Vidal y los gremios docentes se tensa cada vez más y lograr un acuerdo paritario ya es prácticamente una utopía.

En la nota anterior (ver Nueva reunión paritaria entre los gremios y el gobierno bonaerense) se hizo mención a la necesidad de profundizar el diálogo y disminuir las diferencias entre las partes en pos de lograr un acuerdo que destrabe el conflicto que, por cierto, ya se cobró dos días de paro.

Sin embargo, realizada la cuarta reunión, las diferencias no sólo no disminuyeron sino que se acrecentaron. Los funcionarios bonaerenses ratificaron a los representantes sindicales la decisión de la gobernadora Vidal de no aprobar ningún incremento salarial superior al 15 por ciento. De igual modo, defendieron el plus de hasta 6 mil pesos por presentismo, tras asegurar que el gobierno abonó (en 2017) 19 mil millones de pesos por suplencias.

Hasta acá, todo igual. La “nueva” oferta fue idéntica a la que los gremios rechazaron en las tres reuniones realizadas en lo que va del año. La única novedad resultó ser la incorporación de 3 mil pesos (anuales) en concepto de capacitación para los docentes que cumplan 148 horas anuales.

Los representantes gremiales rechazaron la propuesta del gobierno por considerarla, por cuarta vez, “insuficiente” y exigieron a las autoridades una “oferta superadora” que contemple un incremento salarial del orden del 20 por ciento, como así también la cláusula gatillo.

Al término de la reunión realizada este miércoles en la sede del Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires, en la ciudad de La Plata, dirigentes sindicales calificaron a la propuesta del ejecutivo provincial como “una falta de respeto” y aseguraron que el plus por capacitación obliga a los trabajadores a desempeñar tareas en horario “fuera de servicio“, es decir extra escolar.

Lo cierto es que la falta de acuerdo hace peligrar el normal dictado de clases en las escuelas públicas de la Provincia ya que los gremios analizan, ante la falta de respuestas del gobierno a sus reclamos salariales, llevar a cabo nuevos medidas de fuerza que podrían incluir paros de actividades. Actualmente los diferentes sindicatos realizan actividades de protestas como “banderazos” y “ruidazos” frente a las carteras de educación nacional y provincial.

Tras ser consultado por la negativa del gobierno de incrementar en uno o dos puntos el porcentaje de aumento el ministro de Economía, Hernán Lacunza, respondió que las arcas del gobierno bonaerenses se encuentran “ajustadas” y que la orden de la gobernadora es “no prometer lo que no se puede pagar“. Además, el funcionario provincial reconoció que aprobar la incorporación de la cláusula gatillo en el acuerdo paritario sería atentar contra el cumplimiento de la meta inflacionaria fijada por Nación para el 2018 (15 por ciento).

Por su parte, Roberto Baradel, titular del gremio Suteba, aseguró que “la Provincia tiene el dinero para llevar adelante la paritaria. Si no lo hacen, es porque no tienen la voluntad política de subir los salarios de los maestros“.

Diálogo. Claramente el camino para destrabar el conflicto es a través del diálogo, pero no el que pregonan los funcionarios bonaerenses que implica una reunión cada 15 o 20 días con propuestas que, en términos salariales, resultan ser siempre las mismas, sino con encuentros diarios, responsables, poniéndose en el lugar del otro y escuchando a la otra parte.

Por supuesto que la infraestructura educativa, el presentismo y la capacitación de los docentes son cuestiones sumamente importantes, pero se tratan de obligaciones inherentes al sistema educativo cuya resolución le caben al estado provincial. Es el gobierno quien debe garantizar la ejecución de obras para mantener en condiciones a los edificios escolares y construir nuevas escuelas. Como así también es responsabilidad de la Dirección General de Cultura y Educación garantizar un sistema de licencias que impida los abusos y “castigue” los excesos.

No obstante ello, en la reunión paritaria se discuten salarios y es ahí donde falla la administración de la gobernadora María Eugenia Vidal. Si el ejecutivo no intenta seducir a los gremios con una nueva propuesta (que no sea 15 por ciento, en 3 tramos, sin cláusula gatillo) el conflicto seguirá acrecentándose y, tristemente, miles de chicos se quedarán sin clases producto de las medidas de fuerza.

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  1. Yo creo que los docentes tuvieron un gesto de buena voluntad aceptando negociar con los chicos en clase; aunque sabían que la gobernadora les iba a tomar el pelo; ahora queda patente frente a la comunidad. La clausula gatillo no pone en riesgo las metas fiscales del gobierno central; son las malas prácticas del gobierno central las que ponen en riego las metas. En dos meses consumieron aproximadamente el 33% de lo calculado. Centros económicos internacionales y economistas locales aseveran que la pauta del 15% nació muerta. De lo que se trata es de pauperizar los salarios. Pretenden que los sectores más vulnerados por sus políticas pague la fiesta de la redistribución hacia arriba; con hambre, desgaste y sumisión. Es inadmisible.

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