El Gobierno de Nicaragua acepta negociar reformas políticas

El Gobierno de Nicaragua acepta negociar reformas políticas

La Iglesia sigue mediando pese a la violencia que ayer causó un muerto y decenas de heridos. Sin embargo, habría disponibilidad para dialogar.

No cesa la violencia en Nicaragua luego de 41 días de protestas y choques entre manifestantes y cuerpos policiales y parapoliciales afines al Gobierno. Los muertos son más de 70 y son cientos los heridos. Ayer, durante una jornada de disturbios, hubo una muerte más.

Desde el 18 de abril, se realizan protestas y manifestaciones en rechazo a una   reforma a la Seguridad Social sin consenso que derivó en rechazo al régimen del presidente Daniel Ortega, que ha sido reprimido duramente. Decenas de jóvenes murieron entre el 19 y 21 de abril, muchos de ellos murieron por impacto de bala que recibieron en la cabeza, cuello o pecho.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, tras visitar el país, señaló en un informe que recibió denuncias de la presencia de francotiradores y la posibilidad de ejecuciones extrajudiciales. También denunció el empleo de agrupaciones parapoliciales para reprimir las manifestaciones.

Ayer los disturbios se verificaron en el centro de negocios de Managua, la capital, donde están los campus de la UNI y de la jesuita Universidad Centroamericana. Pese a que Ortega habla de entablar un diálogo con los opositores, para el cual ha solicitado los oficios de la Iglesia católica, la represión sigue dura, con videos que muestra a policías antidisturbios disparando desde camionetas.

Los obispos habían exigido al presidente Ortega que “retirara a sus cuarteles” a los antidisturbios como un requerimiento para continuar el diálogo. “Espero que las fuerzas antimotines no provoquen más dolor en Nicaragua. ¡No más represión violenta ni más muertes!”, escribió este lunes en su cuenta de Twitter Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua y una de las voces más críticas de la Iglesia contra el Gobierno de Ortega. Sin embargo, la represión policial siguió e incluso lamentan haber sido atacados los equipos de varios medios de comunicación, entre ellos el equipo de la agencia EFE. Por otro lado, algunos manifestantes intentaron incendiar una radio afín al Gobierno. Una delegación de Amnistía Internacional asistió al ataque de la policía a la Universidad Nacional de Ingeniería.

En medio de tantos disturbios, el Gobierno confirmó su disponibilidad al diálogo. La Iglesia señaló que el presidente Ortega accedió a discutir los temas propuestos en la llamada Mesa del Diálogo Nacional, que abarcan una mayor democratización del país. El Ejecutivo pidió a la Alianza Cívica, que en las negociaciones representa a estudiantes, representantes de la sociedad civil, empresarios y académicos, que convoque a levantar los bloqueos de carreteras en varios sectores del país. La semana pasada ante la negativa del Gobierno de aceptar reformas políticas, las negociaciones se interrumpieron. La esperanza de negociadores y opositores es que exista un espacio suficiente para superar el actual autoritarismo del régimen.

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