Detienen en Madrid a un implicado en el Plan Cóndor

Detienen en Madrid a un implicado en el Plan Cóndor

Eduardo Ferro ha sido detenido a pedido de la justicia de Uruguay. Es investigado por el secuestro y la desaparición de un militante comunista.

A pedido de la justicia uruguaya, fue detenido en Madrid el ex coronel Eduardo Ferro, acusado de ser uno de los principales protagonistas en Uruguay del conocido Plan Cóndor. Ferro se mantenía prófugo de la justicia desde que, en marzo, por segunda vez, ignoró la citación de la jueza que investiga la desaparición en 1977 de un militante comunista.

El militar retirado ha sido detenido y ahora se espera que las autoridades uruguayas remitan la documentación para la extradición. Es acusado de haber participado de la desaparición del dirigente sindical Óscar Tassino, cuando era jefe del Batallón de Contrainteligencia Militar, integrado en el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) de la dictadura uruguaya. Varios testigos indican que Ferro acudió al domicilio del sindicalista para que el mismo fuera llevado al centro clandestino de detención La Tablada o 300 Carlos. A partir de ese momento, nada más se supo acerca de Tassino.

Si bien la causa que se inició contra Ferro en 1985, fue inicialmente archivada por ser incluida en la llamada Ley de Caducidad, la amnistía que dictó el Gobierno de Julio María Sanguinetti, la investigación fue reabierta en 2011. Eso motivó que fuera citado a declarar por la jueza que la realiza, pero nunca compareció, por lo que se dictó la orden internacional de detención que ha motivado su arresto en España.

Ferro es investigado por otros hechos del Plan Cóndor: la desaparición y asesinato del dirigente comunista Fernando Miranda; la desaparición de María Claudia García de Gelman, nuera del poeta argentino Juan Gelman; el secuestro en Brasil de Universindo Rodríguez y Lilián Celiberti, quienes fueron torturados; la tortura y desaparición de Andrés Bellizi y Jorge Gonçalvez en la Argentina, y habría participado de actividades de espionaje a partidos políticos, sindicatos y organizaciones ya en democracia, entre 1988 y 1991.

  1. Esto deja bien en claro que reconciliación sin VERDAD Y SIN JUSTICIA son un anacronismo. En nuestro país tenemos materias pendientes, las fuerzas de seguridad siguen operando con un sesgo alarmante imbuido en ideologías de la dictadura, de el estado policial y la justicia no a alcanzado aún a los instigadores e ideólogos civiles que siguen actuando casi con total impunidad. Es una etapa que debe ser afrontada de lo contrario esta la puerta abierta a una nuevo genocidio. La impunidad es la faceta más macabra de la corrupción.

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