Un paso hacia una convivencia ciudadana

Un paso hacia una convivencia ciudadana

La ex presidenta Cristina Fernández fue entrevistada el pasado jueves por el periodista Luis Novaresio.

El pasado 14 de setiembre tuvo lugar una entrevista periodística de casi dos horas a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner que realizó Infobae. El interés de la nota,  por la relevancia política de la entrevistada y por la conocida  postura fuertemente crítica del periodista se vio reflejada en una audiencia superior a la normal en este tipo de reportajes, que luego se amplificó por sus resonancias en las redes sociales.

En realidad, como reconociera el propio Novaresio, nunca se creyó en que esa nota se podría realizar. En este sentido, independientemente de las posturas y opiniones vertidas en su transcurso, tanto de uno como del otro participante, fue periodísticamente valiosa la posibilidad de poder hacer preguntas, cara a cara, a quien aún hoy sigue ocupando un lugar central en el escenario político argentino, mal que le pese a quienes profesan una opinión acérrimamente negativa respecto a su gestión al frente del gobierno  o de su estilo personal. Y esto incluye a quienes en algún momento fueron convocados a participar como funcionarios durante su mandato, como también  a quienes siempre se expresaron como sistemáticos opositores.

La entrevista se realizó en un tono sereno y respetuoso  pese a que las preguntas en varios  momentos hicieron directa referencia a cuestiones  muy sensibles, sobre todo cuando estaban referidas a problemas de corrupción personal o institucional. La vehemencia de algunas respuestas no rompió el clima de mutuo respeto, al menos en las formas, en que la conversación se desarrolló.

Aun reconociendo los interlocutores  las profundas diferencias existentes entre ambos, esto no impidió que se plantearan todas las preguntas que el periodista quiso hacer, en ocasiones con opiniones subyacentes o explicitas,  fuertemente contrastantes con las posturas  expuestas por la entrevistada.

Obviamente, las  preguntas formuladas  y las respuestas de la ex presidenta  dejaron abiertos innumerables interrogantes para profundizar  en futuras notas que ojalá se puedan realizar. La ponderación del valor del contenido de  sus respuestas correrán por cuenta de la audiencia aunque, por supuesto,  ya ha habido expresiones al respecto, que reflejan la conocida postura de amor-odio que la figura de la ex mandataria despierta.

Sin embargo, por debajo de la polarización habitual y mediática, este tipo de intercambios, realizado en los términos de racionalidad que se mencionaron, alejados  del show mediático que en ocasiones suele buscarse, aporta elementos o criterios para el análisis de los años pasados  y lo que hoy conforma el día a día de la realidad. Incluso puede aportar otros, referidos al futuro político que también estuvo presente en algunos m omentos de la entrevista.

Una conclusión simple que se puede sacar es que más allá de las posturas,  por antinómicas o encontradas que éstas sean, siempre es preferible este tipo o estilo de confrontación que la descalificación sistemática, efectista o que impide poder  escuchar al otro. Esto no significa concesiones a posturas que no se comparten o perder capacidad de análisis crítico.

En todo caso es un pasito más que nos acerca a una convivencia ciudadana que hoy, lamentablemente, no parece ser el carácter predominante de nuestra realidad, ni en las palabras  ni en los hechos.

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  1. SIN EMBARGO, Y YO ME UBICO EN UN LUGAR NEUTRAL YA QUE NO FORMO PARTE DE NINGUNO DE LOS POLOS, ESTA ENTREVISTA QUE ME SORPRENDIÓ POR LO RACIONAL, QUE FUE DURA PERO CIVILIZADA, ACOTADA AL RESPETO MUTUO AL MARGEN DE LAS DIFERENCIAS , SEÑALAN UN PUNTO DE INFLEXIÓN “SE PUEDE TENER POSTURAS DIFERENTES Y SIN EMBARGO DIALOGAR”, NADIE JAMÁS ASEGURÓ QUE EL DIÁLOGO FUERA FÁCIL, TODO LO CONTRARIO, PERO ES LA ÚNICA VÍA VALIDA PARA SUPERAR LOS CONFLICTOS.

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  2. Pablo Gabriel Troncoso 30 septiembre, 2017, 08:48

    A mi me pareció que el periodista estaba encorcetado en un grupo de preguntas previamente estudiadas, y no podía salirse del libreto; me pareció ver en su lenguaje gestual, el deseo de salirse del libreto y no poder.
    De ser así, estamos ante un problema de libertad de expresión, aunque la excusa sea que la empresa pone las condiciones a sus empleados de lo que hay que decir, y lo que no hay que decir o preguntar. Pienso que esa posición da cierto sentido de impotencia al profesional actuante, en este caso Novaresio, y eso va contra el ejercicio del profesionalismo pediodístico. No soy periodista, pero en mi profesión, soy médico, una cosa que no negocié nunca, es que me digan lo que debo hacer y cómo debo hacerlo. La medicina es un arte, y los artistas somos así, hacemos lo que creemos que mejora a la persona que nos mira, y creo que el periodismo tiene algo de arte. Y hay que respetarlo.

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  3. Gracias José María por ‘ ni una palabra más ni una palabra menos’ que nos clarifica y permite dar un pasito más en poder mirar el desierto del conflicto y considerar atravesarlo, hasta encontrar la luz de la esperanza en vivir una realidad con más armonía, donde las diferencias se transformen en riquezas.
    Juan Andrés, me pregunté si la neutralidad nos contiene o nos saca del juego de una convivencia que nos transforme y transforme la realidad social …… ¿ cuánto de nosotros tiene aún que caer para vivir con fe y coraje que la fraternidad es el eslabón que está faltando en nuestra cotidianidad ?
    Pablo, la responsabilidad social de los artistas que algunos por nuestras características de una mayor sensibilidad creativa, integramos a nuestras profesiones, nos permite ver algunas dimensiones que otros no pueden ver tan fácilmente. Diferencias, que sí nos entrenamos un poco más en el diálogo entre nosotros con nuestro ‘ secreto ‘ , podemos reconocernos, asumir el límite como oportunidad de respetarnos más y ser don recíproco.
    Amigos, gracias por poder compartir.
    Quizás con un café de por medio, podemos seguirla…. y ser don de reconciliación a ¿ la grieta ? o la llaga que nos atraviesa por ser parte de Latinoamérica que aún no sana. Según mi humilde entender, no terminamos de asumirla en su anchura y longitud, juntos.

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